Asesora creativa

Soy Sana. Su-sana: asesora creativa

Después de esta introducción a lo James Bond, permíteme que me presente sin efectos especiales. El nombre completo que aparece en mi DNI es Susana Martínez Táboas y en estas líneas me gustaría explicarte a qué me dedico. Porque he comprobado que en las interacciones cortas es casi una misión imposible.

Toca ahora hacer un flashback para contarte mi historia desde el principio. [Bueno, tampoco es cuestión de pasarse que se nos va el metraje de madre…].

Quizás llega con que te diga que después de haber estudiado la carrera de Publicidad fui de esas afortunadas que comenzó a trabajar casi de inmediato. Salvando las diferencias, me pasó algo así como a Peggy Olson de Mad Men. Comencé de becaria, pasando por diseñadora de módulos de prensa hasta diseñadora “en condiciones”, por copy, por creativa, por estratega hasta llegar a directora creativa de la agencia. Para que la imaginación no se te desborde, y para acotar bien la analogía fílmica, te diré que todo esto sucedió sin ningún affair de por medio ni historias truculentas. Y en todos estos cambios de papel y también de personaje invertí casi 14 años de mi vida en Publigal (que así se llama la agencia de publicidad en cuestión).

Volviendo al tiempo presente me doy cuenta de que poco a poco fui dejando de creer en el modelo de agencia. Creo que la gente ya hemos pasado de pantalla. Considero que en las agencias en general (por lo menos en el entorno de las pequeñas y medianas agencias) se ha descuidado el servicio. Algo irónico perteneciendo a ese sector. Y ahí, precisamente en ese ese hueco, es en el que me posiciono yo.

La comunicación como protagonista.

Dentro de toda esta historia creo que la publicidad es un actor secundario. Déjame abrir un poco el plano para que me pueda enfocar en la comunicación.

Algo más amplio, más transversal y también más necesario. Eso sí, tampoco pretendo hacer una panorámica y trasladarte al paisaje del márketing digital. Sí que tengo formación en ese ámbito. Es más, antes de hacerme la carrera hice un curso de 800 horas en mercadotecnia (así, sin anglicismos). En la parte de lo digital, tengo un máster en community manager, acabo de hacer un curso de Google Analytics y también estoy con un curso de SEO.

Disculpa que te suelte aquí en medio mis créditos pero estoy constantemente en continua formación. Como no podría ser de otro modo. Y precisamente a veces es necesario experimentar otros registros para tener claro cómo acotar tu guión. Si algo tengo claro es que no entro en el perfil SEO y tampoco me identifico con las estrategias que sólo buscan followers.

Hilando esto con la comunicación, la conexión es obvia. Cuando buscas sólo cantidad, menosprecias el contenido. Y el contenido (creativo) es el principal continente de Living in Sumatra. Y hablando del título de mi película como emprendedora. ¿Sabes de dónde ha salido tal creación? Pues toda la culpa la ha tenido una R rupturista que un día dio un salto de sumarta y me llevó hasta una isla, en la que estoy mentalmente viviendo.

¿Qué papel interpreto?

Si fuera una actriz me imagino a mí misma como una obsesiva en la investigación del personaje. Porque creo que esta es la clave de mi trabajo.

Para establecer una estrategia de comunicación coherente y eficaz, tiene que haber un importante trabajo de investigación detrás. No se trata de  disparar balas a lo loco como en una mala película de acción. Me gusta más el estilo a lo Jason Bourne. Un plan con objetivos claros y agilidad de reacción ante los cambios a base de pensamiento disruptivo.

Desarrollo estrategias de comunicación, un posicionamiento creativo y después realizo las acciones necesarias para llevarlos a cabo. Y no, no soy una superwomen ni pretendo serlo. Delego ahí donde no llego. Todo bajo la capa de mi responsabilidad.

Quizás no te ha quedado claro a qué me dedico: ¿qué tal si contesto a tus dudas de modo personalizado?

Autocrítica

Puntillosa, cabezota, de las que cree que mejor poco y bien que mucho y mal. Obsesiva por la coherencia en el discurso. Recientemente rehabilitada de la parálisis de la perfección. Sensible hasta rozar a veces lo susceptible. En ocasiones veo a mi orgullo apoderándose de mí.

Y para terminar, cierro esta historia con otra de mis obsesiones: la estructura circular. Bang, bang!  “Desde Sumatra con amor”

*Texto actualizado el 26 de octubre de 2017