Hoy me apetece hablar de las mujeres. Porque una se pone a reflexionar qué narices pasa con nosotras en la sociedad y por qué esto no termina de mejorar ¿O quizás sea más preciso hablar de “evolucionar”? Aunque claro, la mala publicidad del sexo femenino no es algo nuevo. Viene de muuuy lejos..

Mitología griega

Cuando Prometeo robó el fuego divino para dárselo a los hombres, al bueno de Zeus se le ocurrió -¡ojo al dato!- mandar crear a una mujer para castigar a la raza humana.  Y así fue como Hefesto (el dios del fuego que ya poco tenía qué hacer por aquel entonces) fue el encargado de crear a Pandora.

La modeló a imagen y semejanza de los inmortales. Como veis, las mujeres somos copias. Cada dios le dio a Pandora un don (belleza, la gracia, la persuasión, la habilidad manual, … ). Muchas gracias, estimadas deidades, aunque no sé qué me ha pasado que por el camino que se me han debido de caer alguna de estas virtudes. Ustedes me disculpen.

Sigo. Porque Hermes, el mensajero divino, puso en el corazón de Pandora la falacia y la mentira. Y este mismo dios la envió a casa de Epimeteo (hermano de Prometeo) con una caja o ánfora con el recado de que no podría abrirla. Y mira que su brother le advirtió que no aceptase ningún regalo de Zeus… Pero el pobre Epimeteo ¿qué iba a hacer ante semejante ofrenda carnal? La curiosa y falaz Pandora a la primera de cambio abrió la dichosa caja liberando así todos los males habidos y por haber. Pandora quiso cerrarla, pero se ve que eso de la agilidad no era su fuerte y cuando lo logró, pues ya la había liado parda. Tan sólo quedó dentro una cosa: la esperanza. De ahí el dicho de que la esperanza es lo último que se pierde ¡Y menos mal!

La Biblia

Ya sabéis que hay una clara analogía entre las fechorías de Pandora y las de Eva – ¡Mujeres tenían que ser! -pero también hay unas interesantes diferencias. Mientras que Pandora fue creada para castigar a la humanidad (¡tremenda misión! y que cumplió a la perfección) pues Eva fue creada para acompañar a Adán. Sí, sí, eso de mujer florero o señorita de compañía viene ya implícito en el Génesis.

El caso es que Eva fue creada a partir de la costilla de Adán. Y gracias a ello tenemos un par de costillas flotantes de más. Que dicho sea de paso hay algunas desagradecidas que se quitan sólo por el mero gusto de afinar sus cinturas. A causa de esta creación, Eva en realidad es nomenclada como “hembra” por haber sido tomada del hombre.

En ese maravilloso Edén, Dios le había advertido a Adán que podía comer cualquier fruto de cualquier árbol. De todos excepto del “árbol del conocimiento del bien y del mal” porque si comía de él, moriría ¿Quién iba a ser tan tonto de desobedecer a esto? Pero Eva con su maldita curiosidad justo fue a fijarse en los frutos del árbol que no podía comer. [Una acotación como curiosidad: en el Génesis no se menciona a ningún manzano ni manzana].

Y allí estaba la serpiente que tentó a la débil Eva. Le dijo que sería como Dios y podría diferenciar el bien del mal. Y ella, inconsciente, o más bien maquiavélicamente consciente, no se lo pensó dos veces y comió. Y no sólo eso, sino que le dio también al pobre de Adán. Y Dios les castigó: a ella con dolor para parir y con la condena de que “desearás a tu marido pero él te dominará a ti”. Ojo con la frase porque es lapidaria. Y a él, pues a trabajar. Y luego, nosotras las mujeres, empeñadas en luchar y luchar por el derecho de exigir un trabajo que era un castigo masculino ¡Si es que no hay quién nos entienda!

Cuentos infantiles

Las madastras, las brujas y las hadas malvadas. Y luego están las dóciles princesas que además tienen una manía horrorosa de quedarse dormidas. Por la contra, los héroes son ellos: los príncipes y guerreros. Todo muy clarito y muy polarizado. Y digo yo ¿por qué se cree con el derecho el susodicho señorito de plantarle un beso en todos los morros a una doncella que está desmayada? ¡No te pongas así mujer! ¡Qué solo es un cuento!

Y sí, lo sé. También hay personajes masculinos en el lado de los malos. Aunque recopilemos: sólo me salen lobos y ogros. En definitiva, no hay hombres en este universo de los villanos.

Campañas contra la violencia machista

Podría extenderme más en la historia pero creo que con esto ya ha quedado claro que tenemos demasiados siglos a nuestras espaldas con un posicionamiento de “curiosas, cotillas, malvadas y desobedientes”. Lógicamente y a consecuencia de esto, hay hombres que se ven en la necesidad de controlarnos muy en corto por el bien de la humanidad.

Pero en las sociedades supuestamente avanzadas, los estados se gastan (que no invierten) un dinero para que no haya violencia sobre las mujeres ¿Y cómo lo hacen? Pues advirtiéndonos a nosotras de que: si te pegan, denuncia. Y si no denuncias, atente a las consecuencias, como parece leerse en algunos titulares de las noticias. Si notas que te controla, déjalo. No le envíes a tu novio fotos eróticas ni mucho menos vídeos, que luego él puede difundirlos por ahí ¿Pero en qué estabas pensando mujer de cabeza hueca? En definitiva: ten cuidado. Porque curiosamente la gran mayoría de las campañas tienen a las mujeres como público objetivo. Normal, pensaréis.

Pongamos otro ejemplo: las campañas de tráfico. Siguiendo con la analogía anterior, en vez de apelar a los conductores imprudentes (como se hace ahora) debieran de interpelar al resto ¿o no? En plan: mira bien pero super bien por todos los espejos antes de cambiar de carril, que hay mucha gente que no respeta los límites de velocidad. Evita coger el coche el sábado por la noche porque hay mucho borracho recién salido de la discoteca. No digas que no te hemos avisado. Y podríamos seguir. Continuando con la locura, en vez de poner pasos de peatones peraltados para hacer reducir la velocidad a los conductores que no respetan las señales, les decimos a los viadantes que se pongan chalecos reflectantes para cruzar.

Para más inri, parecen que se pasan por el forro los estudios que hacen organismos como el Observatorio de la Juventud que advierten que entre los adolescentes se ve como “normal” que los chicos controlen la vestimenta de sus novias, por ejemplo.

Y luego están las campañas en plan ¡eso no se hace! ¡caca! que dicen: no a la violencia de “género”. Muy contundentes, oiga. Qué eso de pegar está mal visto, lo saben hasta los propios maltratadores. No en vano, lo hacen a escondidas en la intimidad de sus casas presentándose ante el resto de la sociedad como el vecino educado, el trabajador puntual o el cliente discreto de cualquier bar.

He entrecomillado intencionadamente “género” porque estoy totalmente en desacuerdo con este naming. Mientras sigamos hablando de violencia de género, estaremos usando un peligroso eufemismo. Aquí lo que produce muertes y demás aberraciones hacia las mujeres es la violencia generada a raíz del machismo.

Y cierro con esta campaña de la Xunta de Galicia a la que le percibo el tono épico del “Vivamos como galegos”. Y es que hace unos años, en esta mi comunidad, es la publicidad que está de moda y se usa tanto para supermercados, leche o para violencia machista.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pues esta campaña en cuestión está recién salida del horno y está generando cierta polémica. https://www.elplural.com/sociedad/2017/11/14/polemica-campana-de-la-xunta-machista-y-adjudicada-dedo
Unos la critican por “cosificar” a las mujeres y del otro lado hablan de que se trata de mostrar la superioridad de la víctima respecto del agresor. Una contradicción que se contradice en sí misma.

Más allá de estas acusaciones cruzadas, mi pregunta es: ¿cuál es el propósito de esta campaña? Que alguien me lo explique porque me he perdido.

Y ya cierro este artículo porque a lo tonto me he alargado más de lo debido. Cosas de mujeres, que cuando nos ponemos a hablar o a escribir en un blog se nos va el sentido.

Podría seguir explotando otros clichés, tópicos y estereotipos femeninos, pero de eso ya se encarga Pablo Motos en prime time. Así nos aseguramos de que el mensaje tenga suficiente difusión y cale bien. ¿Acaso no es una pena tirar por tierra tantos años de un brillante mal posicionamiento femenino?


 

Para escribir este post, he consultado las siguientes fuentes:

El mito de Pandora

La manzana de Adán y Eva

Pandora, Lilith Y Eva: las malas de la historia

Campañas Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

Campañas Mujeres Xunta de Galicia