Este artículo no es más (ni menos) que un spin-off de otro post “Déjate de naming, que yo lo que necesito es un logo“. Me apetecía indagar aún más en el que yo considero como el mejor naming de los últimos años: emprendedor y todas sus variantes.

He observado que se ha construido un storytelling propio del mundo el emprendimiento con unos naming que siguen un mismo discurso. Y para discurso, este que estoy a punto de soltar ¡Ahí va!

Emprendedor. El protagonista de la historia

¿Te parezco muy exagerada si afirmo que uno de los mayores incentivos para el fomento del empleo ha sido el del impulso del naming  “emprendedor”? Me gustaría demostrar con datos esta afirmación pero sólo tengo como apoyos argumentales mi propia argumentación y mi intuición. Sí, lo sé, quizás no es demasiado pero espero que ser convincente.

Hay una confusión (creo que en cierto modo intencionada) entre autónomos y emprendedores. Autónomo es un régimen especial en la seguridad social bastante poco favorable y atractivo (dicho sea de paso). Una verdad a gritos conocida por todxs. Y emprendedor es aquel o aquella que emprende bajo la figura de autónomo u otra forma societaria. Ahora toca análisis semántico.

Autónomo es un yo me lo guiso yo me lo como. El propio nombre no nos da esperanzas más allá de que seas alguien auto sustentable.

Emprendedor tiene un análisis etimológico algo complejo pues su significado ha ido tomando diferentes caminos a lo largo de la historia. Se ha asimilado a aventurero, constructor y arquitecto y también a aquel que opera en empresas asumiendo riesgos financieros (vía Wikipedia). Si atendemos a su acepción como adjetivo nos encontramos con una persona “Que tiene decisión e iniciativa para realizar acciones que son difíciles o entrañan algún riesgo” (fuente DRAE). Y emprender, como verbo es “empezar a hacer”.

En definitiva: autónomo es un sustantivo y no procede de ningún verbo y su significado no evoca ambición.

Emprendedor, remite a una acción y tiene unas connotaciones positivas como adjetivo.

Si tuvieras que elegir, ¿con cuál te quedas? Tic, tac, tic y creo que te han sobrado 3 segundos.

Startup. Cuando el protagonista es una empresa

Como la figura del emprendedor se suele asimilar a la forma jurídica del autónomo, pues nos han dado mascadita una forma de emprendimiento para crear empresas. Y ahí están las startup, que además se suelen asociar al sector tecnológico y digital. No sólo nos dicen el cómo sino también el qué.

Es fácil encontrar el hilo argumental con emprendedor y está en el verbo empezar. Startup: empresa incipiente o emergente. Y seguimos con la acción y con el crecimiento.

La Aceleradora. El escenario perfecto

Antes se hablaba de viveros de empresas pero dentro de este storytelling del emprendimiento, tiene más sentido continuar con el ritmo trepidante. Y que lo que ha empezado a germinar,  crezca rapidito.

Historia de la economía del crecimiento

Capital semilla

De modo intencionado he introducido en mi anterior párrafo el verbo germinar. Y hablando de plantas, antes de la germinación viene la semilla. Definimos el capital semilla como las inversiones en fase temprana. Me encanta porque esta historia está llena de metáforas. Y es precisamente en la parte económica donde hay más carga “literaria”.

Business Angels

Para que estas startup sigan creciendo, aparece la figura de los Business Angels. De nuevo le damos a los actores un papel protagonista. Si los emprendedores son unos avezados aventureros, los que les financian en sus andanzas son figuras angelicales. También llamados Angel Investors, son intrépidos de las finanzas. Además de por bondad verdadera, asumen el alto riesgo de sus inversiones para elevar sus ingresos multiplicándolos por 10 en un periodo de 5 años. Fuente: Medium Corporation

Venture Capital

Y seguimos con la saga de riesgos y aventuras. Para no traicionar el hilo de esta historia, el capital que se aporta a cambio de participación no podía llamarse de otra forma.

Elevator Pitch. Así hablan

Y para aportar aún más solidez a este storytelling hay que darles un discurso propio dentro de su meta discurso. Y no es otro que el elevador pitch.

De nuevo repetimos el patrón de la tendencia ascendente ¿te das cuenta? En este caso un ascensor que te lleve a llamar a las puertas del cielo de los Business Angels.

Qué buena historia toda esta del emprendimiento. No sabemos si todos serán felices y comerán perdices pero el caso es que no interesan (económicamente) los finales tristes.

El casting continúa

Se siguen buscando protagonistas individuales y grupales para la aventura del emprender ¿Te apuntas? Pasa del storytelling y créate tu propio storyliving. Yo hace poco que me he anotado y estoy construyendo mi storydoing. Y siguiendo al pie de la letra el guión, me he ido a explorar un nuevo territorio.

Y ahora cierro con los créditos de toda esta story con todas sus variantes en -ing (lo que es el subconsciente… que hablando de dinero y creación de empleo, remato con el nombre de un banco).

Financiado por:
– Ministerio de Empleo y Seguridad Social
– Ministerio de Economía, Industria y Competitividad
– Ministerio de Hacienda y Función Pública

Foto de cabecera: Unsplash. Autor: Clark Tibbs @clarktibbs