Ya eres persona, sé más marca: desmontando la marca personal

Llevo un tiempo reflexionando sobre el fenómeno de la marca personal. Y he llegado a una conclusión embrionaria: que el camino que han recorrido las marcas, han de recorrerlo ahora las personas, pero a la inversa.

A ver que me explico. Acompañadme en el maravilloso camino de la vida y déjame que te cuente mi idea zigoto.

El camino de las marcas: cada vez más humanas

Las marcas se han gestado en los laboratorios del márketing. A lo largo de los años hemos ido asistiendo a un proceso cada vez más sofisticado. Empezando por los métodos de concepción: el branding de hoy nada tiene que ver con el de los inicios del consumo. Antes bastaba un producto bien presentado para lograr un acogimiento cariñoso por parte de los ávidos consumidores. Ahora, la ingeniería marketiniana ha comenzado a hacer marcas cada vez más a medida. Si es que hoy ya no nos tragamos el cuento de la cigüeña, así que hay que hacer marcas que enamoren.

Imagen extraída de : http://www.tudepartamentodemarketing.com/si-soy-unico-demuestramelo-personalizacio/

El enamoramiento del branding

Ay! l´amour. Es decir esta palabra y comenzar a tararear en modo “lalala” el aria de “Carmen”. Así que mejor le dejo hablar de amor a María Callas y yo sigo con lo mío…


Porque cuando ya hablamos de amor, las marcas dejan de ser tanto producto y se convierten más en personas. Y todos sabemos que las relaciones a distancia son complicadas. Sin contacto…. uy! sin contacto el tema se enfría mucho. Y por eso, en el entorno digital, las marcas han tenido que echar el resto. Trabajar mucho en la cercanía con el consumidor, en el trato individualizado, en la rapidez de la respuesta para que haya sensación de conversación y otros etc´s a modo de checking list que conocéis mejor que yo.

Tanto han echado el resto en la faceta digital, que yo hasta llego a preguntarme dónde está la ventaja de la experiencia analógica. Pero esta reflexión es un spin off para otro post.

El camino de la marca personal: cada vez menos persona

Confieso que el título es para crear un poco de controversia. Ya con las manos en la cabeza y los ánimos encendidos, me parece un buen momento para seguir echando leña al fuego.

Así como he iniciado el apartado de las marcas hablando un poco de su gestación, entiendo que esta parte la podemos obviar en el caso de las personas. Pero sí que podemos profundizar en la concepción de la marca personal y en todo su proceso.

Naming

Vale, sabemos que eres una persona. Seguramente una excelente persona con un nombre y apellidos con orden paterno-materno como hasta hace bien poco marcaba la ley.  Fruto de la creatividad entre tu madre y tu padre, han podido pasar varias cosas:

A) Que de serie traigas un naming cojonudo. Quiero decir que no soy mujer de palabras malsonantes pero es que para el caso no he encontrado adjetivo mejor. Si has tenido la fortuna de que el azar de la conjugación te haya sido favorable, felicidades y a aprovecharlo!

B) Que tengas un nombre y unos apellidos que encabezan el trending topic de las estadísticas del INE. En este caso, yo me lo pensaba. Probablemente, habrá muchos Antonio Fernández Rodríguez o María González García como tú en España y parte del extranjero. Y como buena profesional no he puesto estos ejemplos a  lo loco, sino que me he basado en los datos del ya mencionado INE. A lo que iba ¿y esto qué supone? Dificultades para “pillar” tus redes sociales y también chorrocientas entradas en Google compartidas con tus paisanos. Vale, que para eso está el SEO pero también está por ahí la creatividad. Eso sí, si te pasas de creativo a la hora de poner un naming a tus hijos, también te puedes ver en un pequeño lío (te lo digo por experiencia).

Así que reivindico aquí la importancia del naming y un poquito de creatividad que tampoco viene mal. Y si te vas a este artículo, por favor, pásate por los comentarios que hay aportaciones muy interesantes.

Fotos propias

Ya sé que una de las máximas incuestionables es incluir fotos propias porque mejora la credibilidad y muchas más ventajas que conoces. Sé que esto es polémico, pero allá voy:

Como en el supuesto anterior del naming, sabemos que en la conjunción genética no siempre el resultado es de proporciones aúreas. Así que vamos a hablar clarinete. Guapos, feos, altos, bajos, fotogénicos o culogénicos, … No se trata de hacer una esclavitud de la belleza ni mucho menos, pero no olvidemos que lo de marca personal va de esto, señores, de venderse a uno mismo. Y para esa comercialización del uno mismo, también hemos de poner el ojo crítico.

  • Si puedes hacerte una sesión profesional (o mínimamente) pues mejor que mejor.
  • Sí, ya sabemos que todos andamos justitos pero el que más y el que menos tiene un móvil con cámara de tropecientos megapíxeles. Pues es un buen momento para hacernos unas fotitos pensando en el “para qué” las queremos. Y no extraer de archivo digital a lo loco y poner esa foto de vacaciones mientras estabas de copichuelas. Qué se ve cada cosa por Linkedin que madre mía!
  • Y tampoco es plan de pasarte tanto con el Photoshop que no te reconozca ni tu madre, porque entonces, a santo de qué pones tu foto?
  • Las fotos tienen un problema, caducan. Y aquí, las mujeres lo tenemos aún más complicado. Si vendes infoproductos con tus vídeos, va a cantar muy mucho los años que han pasado. A mí, particularmente, no me parece nada creíble que me vendas un producto super novedoso basado en vídeos que hace ya cuatro años que has grabado. Pero mi opinión tampoco es nada determinante para fortuna de las personas comerciantes.
  • Y de nuevo, creatividad al poder.
Imágenes de apoyo

¿Qué imágenes usas para ilustrar tus post? Tú y cuántos más? Veo mi timeline de Twitter y no distingo de quién es cada contenido. Para darle valor a eso de la marca, debiera de saber sólo por el estilo de imagen a quién pertenece. En realidad, eso no sucede.

Vete al supermercado, estás buscando tu pasta de dientes. La localizas relativamente rápido porque vas buscando los colores de tu marca, porque reconoces el packaging. ¿Reconoces el packaging de tu gurú favorito?

Coherencia estilística

Vale, lo que importa en la marca personal es el contenido, es la cercanía, es lo que cuentas. Y me parece genial. Pero de nuevo insisto en este concepto que NO me he inventado yo: MARCA PERSONAL.

Y yo veo mucha persona y excelentes personas, pero muy poca marca. Es más, me atrevería a decir que… – Shsss! Calla dominante imprudente, que tus órdagos no te traen nada bueno. – Ejem! Gracias remanente con mesura – sigo con mi argumentación…

Pseudo-logos que nada tienen que ver con los supuestos valores de la persona, gamas de colores caóticas, imágenes cero diferenciadoras, portadas de libros o e-books que no van en la misma línea que la imagen web. En fin, una total incoherencia formal.

La marca personal y todos tus atributos

No consideréis esto una cuestión superficial. No se trata sólo de un análisis puramente estilístico. Es que la personalidad de tu marca personal (esta redundancia parece ridícula) está en todo esto.  Porque comunicas no sólo por la forma, sino también por los contenidos. Y tiene que ir todo en la misma línea. Porque veo ejemplos ciertamente contradictorios.

Por eso retomo el embrión de mi idea, ahora que ya la he dejado crecer lo suficiente. Si quieres crear tu marca personal, aprende de los que crean marcas. Porque a priori, lo de ser persona, ya lo tienes controlado.

 

  • Guillem Recolons

    Susana, gracias por el post. Veo que también trabajas la ironía 😉
    Efectivamente, se tiende más a persona que a marca. Esta mañana he leído el último informe de Infoadex que confirma el primer descenso de la inversión publicitaria post-crisis. Está claro que las personas tenemos un papel clave como transmisores de valores y de confianza de las marcas corporativas. ¿Se darán cuenta algún día?

    Un saludo con muchos bits!
    Guillem

    • Todo un honor que se haya pasado por este humilde blog, Don Guillem! Y muchas gracias por comentar!

      La verdad es que yo soy muy mala en cuestión de números (tanto, que incluso a veces me equivoco en la cuenta que me ofrece el panel de mi WordPress. Lo sé, “sad but true”). Y aún así, me permito el lujo de cuestionarme los datos de ciertos informes.

      Hablando de personas y de marcas… Realmente se está cuantificando dentro del epígrafe de publicidad no convencional todas las acciones de product placement vía Instagram? Mmmm! Esta misma primavera leíamos que el organismo regulador de publicidad en EEUU se puso en plan serio con el asunto y que hasta las mismísimas Kardashian se han visto obligadas a identificar con un hashtag sus publicaciones http://www.glamour.es/celebrities/noticias/articulos/influencers-justicia-multas-posts-publicidad-instagram-dulceida-chiara-ferragni/26408

      Pero claro, el quid de la cuestión está en que la publicidad no parezca publicidad y que estas personas (influencers, itgirls, itboys) aporten a esas marcas el valor de confianza y de autenticidad.

      ¿Realmente las marcas no se han dado cuenta del valor de las personas? ¿O es que nosotros pensamos que las marcas lo ignorar en una estrategia neurótica de auto defensa de nuestra vulnerabilidad? ¿Dónde está el límite entre marca y persona? ¿Con la marca personal se ha abierto definitivamente la veda en todos los frentes?

      Bit bit 😉

  • En EMOTE nos gusta decir que las marcas son como las personas: tienen un nombre, una personalidad, un carácter, un estilo, una familia, una cultura… en definitiva, tienen una identidad.

    Como sabéis, nosotros no nos dedicamos específicamente al personal Branding pero nos parece un debate muy interesante.

    🙂

    • Yo tampoco soy profesional del personal branding ni siquiera especialista del branding y aquí me tenéis: opinando de todo. Si es que, como dice el refrán “la ignorancia es atrevida”.

      Os honra esa mesura aunque creo que los profesionales del branding tenéis mucho que decir respecto del fenómeno de la marca personal.

      Esto me recuerda a los orígenes de las estrategias de comunicación digital o incluso a los comienzos de las estrategias de SEO. Los que primeros captaron la necesidad fueron los más cercanos al medio digital y, por tanto, los que conocían mejor el funcionamiento de las herramientas en cuanto a métricas y también los “trucos” para lograr resultados de un modo rápido. Y de hecho, lo lograban, pero a costa de qué? En los casos más sangrantes, con webs penalizadas por Google por la compra indiscriminada de links.

      Lo que quiero decir con este ejemplo es que si haces campaña digital, no puedes despreciar la parte de la comunicación, del contenido y de la creatividad. Como, del mismo modo, si quieres crear una marca personal, no puedes ignorar las mínimas bases de la creación de marca que hay detrás.

      Felices vacaciones 😉